| Noticiario Belalcazareño | ||
| El rito de las iluminaciones ( El Fuego del 1 de febrero en Belalcázar ) A Matías Blanco y la “ iluminaria ″ de la Calle Larga Enero con sus barbas de escarcha y su cabello humedecido va durmiendo en la calma de un horizonte incierto Es uno de febrero. En la tarde troncos y ramas crecen como árboles abatidos entre el cemento de la calle Es una montaña con toda clase de madera una estructura del caos sacrificada para iluminar los fríos ojos de febrero que van abriendo y así dejar resuelta en la encrucijada de calles la luna que había aceptado acabar con su letargo de fría plata Es como si se quisiera entregar al fuego parte de distintos lugares de este pueblo si llegar a tocar siquiera la cal viva y horrorizada por tener su delicada piel carbonizada ennegrecida La gran hoguera la torre que construye y reafirma el fuego el alma central de la que se nutren los corazones se levanta con los ojos encendidos se levanta por corazones fulgurantes se levanta por la música y las palmas se levanta en cada línea de canciones junto al vino se alza demostrando un poder que le ha sido concedido hasta que caiga la estrategia de la niebla y el tiempo sobre la ceniza. El corazón del gran tronco interior se enternece ante el gentío: sabe que no va a salvarse del fuego porque está preparado para el goce de sus dedos encendidos Caen se consumen las horas en la hoguera de la madrugada Hay alma entre la brasa No hay tristeza contenida por cada palma cada voz que quisiera elevar de los pozos su nivel de agua estancada y arrancar de la cal un profundo quejío Se consumen las horas … Ya sola queda sepultando la madrugada el eco de la ceniza la ceniza … la ceniza … la ceniza … la dulce ceniza tan silenciosa en sus esparcidos huesos el último aliento material en la noche tan cargada de luz y de fuego que cumple en las antiguas calles del tiempo entre sus ramas el rito sagrado de las iluminaciones Belalcázar, madrugada del 2 de febrero de 2004 Feliciano Casillas Sánchez, Don Alcántara. . |
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