Noticiario Belalcazareño

Flora de Belalcázar

 

ROMERO

 

Nombre belalcazareño: Romero

Otros nombres en castellano: Rosmarino.

Nombre científico: Rosmarinus officinalis L.

 

DESCRIPCIÓN:

Arbusto aromático de hoja perenne, que raramente supera 1 m de altura en las poblaciones silvestres; pertenece a la familia de las Labiadas, cuyas flores se caracterizan por presentar los pétalos dispuestos en 2 labios. Posee numerosas ramas, a menudo ascendentes y paralelas. Las hojas son alargadas, algo rugosas, de color verde oscuro por el haz, revueltas hacia el envés –a veces casi cilíndricas-. Las flores, de azuladas a blancas, forman espigas más o menos densas en la parte superior de los tallos, apareciendo a principio de la primavera o finales del otoño; en zonas cálidas florece intermitentemente a lo largo de todo el invierno.

HÁBITAT

Matorrales, preferentemente sobre suelos arcillosos, calcáreos o neutros, aunque sin desdeñar otros tipos de sustratos. Su presencia, como la de otras labiadas, puede hacerse más abundante en los suelos someros, llegando a vivir incluso sobre la roca viva. Necesita la insolación directa, por lo que acaba desapareciendo de los matorrales altos y densos como jarales, brezales, etc.. así como de las maquias y bosques mediterráneos más espesos.

 

DISTRIBUCIÓN

Especie propia de la cuenca del Mediterráneo, siendo más abundante en los países nordoccidentales, desde Portugal hasta Italia. En España es más frecuente en la mitad Sur. En Belalcázar y su entorno es una especie muy escasa, que en el pasado parecía estar asociada sobre todo a los afloramientos de rocas calcáreas menos alterados por la explotación de la cal y a los claros de encinares, por el extremo septentrional del término; tradicionalmente se cultiva como ornamental o condimentaria en los huertos. patios y macetas. Recientemente se ha introducido como planta ornamental en la base de los taludes de la carretera A-420.

 

USOS

Dice el refrán que ‘de las virtudes del romero se puede escribir un libro entero’. El romero es una de las especies más tradicionales de la farmacopea popular mediterránea, atribuyéndosele multitud de propiedades curativas, a menudo asociadas a sus aceites esenciales; entre otras virtudes, es efectivo como estimulante y tonificante, antiespasmódico, diurético, reductor de la secreción de la vesícula biliar, así como para la curación de heridas, de los dolores de las articulaciones, y de algunas enfermedades respiratorias. En Belalcázar se preparaba tradicionalmente el alcohol de romero -macerando las ramas tiernas de la planta en alcohol etílico-, utilizado para curar heridas externas y combatir inflamaciones y hematomas, así como para ayudar a curar las ‘culebrillas’ o herpes cutáneos; para la tos, se inhalaban los vapores alcanforados de esta planta, hervida en agua o en vino.

El romero es particularmente apreciado como planta condimentaria. Se cultiva en toda la cuenca mediterránea para  la obtención de esencias, utilizadas en las industrias perfumeras, alimenticias y farmacéuticas. Posee gran valor como especie ornamental, habiéndose seleccionado numerosas variedades artificiales –romeros rastreros, de flor morada, etc. Antiguamente sus ramillas y hojas se añadían a los sahumerios para ahuyentar parásitos e insectos molestos, llegando a sustituir además al incienso en las celebraciones religiosas.  Es una especie unida a numerosas tradiciones de la Iglesia Católica, habiéndose utilizado tradicionalmente en el ornamento de ermitas, o para tapizar las peanas de imágenes marianas o las andas procesionales; en defecto de ramas de hisopo (Hyssopus officinalis), el romero se usaba para asperjar el agua bendita sobre los peregrinos. El vocablo ‘romería’ está estrechamente unido a esta especie.

¿SABÍAS QUE...?

La palabra ‘Rosmarinus’, nombre en latín del género del romero, es la misma con la que los romanos denominaban a esta misma especie hace más de 2000 años. Existen dos interpretaciones sobre el origen de este vocablo. Según una de ellas, es una palabra latina pura, que conjuga a su vez dos nombres en aquella lengua: ‘ros’ (=rocío) y ‘marinus’ (=marino), ya que es una planta frecuente en los matorrales cercanos al mar en las costas mediterráneas; además, el rocío matinal que se deposita sobre las hojas y flores del romero, era objeto de recolección por los médicos y curanderos romanos, que le atribuían numerosas virtudes. La otra interpretación se basa en la latinización de dos palabras griegas, ‘rhops’ (=arbusto) y ‘myrinos’ (=aromático); ciertamente, el romero es el arbusto aromático por excelencia en la cultura mediterránea.

Emilio Laguna

CERRAR