|
ENTREGA DE LA INSIGNIA DE LA ASOCIACIÓN PROVINCIAL DE MUSEOS LOCALES DE CÓRDOBA A LA ASOCIACIÓN “Amigos de Belalcázar, Villa de Monumentos" El ser humano desde la prehistoria, y más
concretamente desde la Edad del Bronce, ha construido recintos
fortificados con la idea de protegerse de otros más fuertes y
manifestar su hegemonía sobre los más débiles. Desde entonces han sido numerosos los recintos de este
tipo construidos por el hombre, en especial en el Viejo Continente. En la península ibérica conservamos magníficas
fortificaciones de todas las épocas, al tiempo que sus denominaciones
también han ido variando con el tiempo. Así contamos con atalayas,
recintos fortificados, turris
annibalis, fortalezas y castillos, siendo estos últimos los mejor
conservados por su cercanía en
el tiempo, por ocasionales proyectos de conservación acometidos y por
el uso cultural y hostelero en que derivaron numerosos de ellos. Uno de estos castillos ha destacado siempre en España,
y en especial en la provincia de Córdoba, tanto por su estado de
conservación como por su belleza, que resulta sobrecogedora cuando
circulando por la carretera autonómica A-422 nos acercamos desde la
penillanura de Los Pedroches hacia él. Se trata del Castillo de Belalcázar, cuyo nombre
deriva de la expresión “Bel-alcazar”, Bello-alcazar. Fue levantado
sobre otros restos de época islámica que las crónicas identifican con
la fortaleza de Gafiq, construida a su vez sobre un asentamiento romano.
El actual palacio-fortaleza, de estilo gótico-militar, comenzó a
construirse a fines del siglo XV por Don Gutierre de Sotomayor,
continuando las obras su hijo don Alonso de Sotomayor. Es
uno de los ejemplos más evidentes de confluencia entre una idea inicial
con funcionalidad práctica, esencialmente militar, y una posterior
evolución arquitectónica encaminada a representar simbólicamente la
autoridad feudal de los señores de Belalcázar, lo que dio lugar a
sucesivas reformas y ampliaciones del conjunto. Durante la Guerra de la Independencia el castillo
sirvió de alojamiento a las tropas francesas, que resistieron el asedio
artillero de una división del ejército ingles, impactando numerosos
proyectiles sobre sus muros. Después,
su abandono llegó hasta tal punto que ha sido utilizado como cantera,
gallinero y redil para ovejas. Este
castillo, como todas las fortificaciones en este país, ha gozado de
protección legal al amparo
del Decreto de 22 de abril de 1949, y después con la disposición
adicional segunda de la ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español. En
cualquier caso, esta legislación no fue suficiente para evitar el
progresivo deterioro sufrido. Ha hecho falta emprender una larga lucha
por muchos ciudadanos de la Comarca de los Pedroches, y especialmente
por los propios belalcazareños, que no se resignaban a quedarse de
brazos cruzados ante la situación de abandono en la que se encontraba
el Castillo de los Sotomayor. Una lucha brillantemente liderada
por la Asociación “Amigos de Belalcázar, Villa de
Monumentos”, que ya desde su fundación en abril de 2003 preconizaba
como uno de sus fines la protección y defensa del Patrimonio Histórico,
además de su rehabilitación, investigación y divulgación. Este
grupo de ciudadanos se ha movilizado de tal manera que sus voces se han
hecho oír en numerosos foros. Todo comenzó en agosto de 2004, cuando
la valiente Asociación se embarco en una recogida de firmas, más de
5.300, para denunciar el estado de abandono del Castillo de Belalcázar,
contactando con aquellas instituciones , colectivos y entidades que de
alguna forma tienen relación con el patrimonio, tales como Turespaña,
Instituto del Patrimonio Histórico Español, Ministerio de Cultura,
Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, Icomos, Baetica Nostra, etc., e incluso las quejas formuladas llegaron al
Defensor del Pueblo ante las respuestas vanas de alguna administración. Tras
tres años de un incansable trabajo, armados de valentía y
perseverancia, llega el día 22 de octubre de 2007 en que se les
notificaba por parte de la Dirección General de Bienes Culturales de la
Consejería de Cultura el principio de acuerdo alcanzado con los
propietarios de la bella fortaleza de los Sotomayor para su adquisición.
Posteriormente, el pasado día 15 de enero de este
mismo año, los medios de comunicación cordobeses nos saludaban con una
noticia largamente esperada. La Junta de Andalucía se hacía con la
propiedad del Castillo de Belalcázar, uno de los castillos, junto con
el de Almodovar del Río, más
imponentes de nuestra provincia. A
partir de aquí, todos esperamos el inicio de una nueva etapa para el
Castillo de Belalcázar, que lleve a la recuperación y puesta en valor
de tan preciado monumento. La nueva visión del Patrimonio Histórico trata de
responder a la pregunta ¿Qué es el Patrimonio Histórico? y lo hace
con un contundente: “Patrimonio somos nosotros”. Y de hecho el
Patrimonio Histórico, los testimonios materiales e inmateriales que nos
caracterizan como pueblo, constituyen algo demasiado importante para
dejarlo solamente en manos de políticos y especialistas. Máxime,
cuando en muchas ocasiones se viene demostrando que estos grupos no están
a la altura de las circunstancias y son los primeros en demostrar
pasividad en el incumplimiento de las leyes de protección. “Amigos de Belalcazar, Villa de Monumentos” ha
sabido consagrar como pocas asociaciones ciudadanas esta máxima del
“Patrimonio somos nosotros”. Y lo ha hecho a lo grande. Consiguiendo
que dentro de poco todos los ciudadanos podamos disfrutar de un castillo
que merecía mejor suerte que la que le estaba correspondiendo soportar.
Los
beneficiarios, en este caso, no van a ser sólo y exclusivamente los
vecinos de Belalcázar, sino que serán también todos los vecinos y
ciudadanos del Valle de Los Pedroches,
y también los de Córdoba, Andalucía, España y la humanidad. Todos
los que estamos aquí sabemos que este infatigable trabajo de personas y
asociaciones como la de Belalcázar no se realiza nunca para obtener
reconocimientos, pero no cabe duda que distinciones como ésta que hoy
otorga nuestra Asociación Provincial de Museos Locales de Córdoba, tan
merecida, animan a perseverar en una tarea que no siempre es grata. Por
ello, por su constancia, por su ejemplo, y por su logro, nuestra más
sincera ¡¡enhorabuena!! a la Asociación “Amigos de Belalcázar,
Villa de Monumentos”. Monturque, a 10 de mayo de 2008. |
||